martes, 11 de marzo de 2014

“El cuerpo manifiesta puntos débiles, que solo la conciencia puede corregir, Canalizar y dirigir TODO”


¿Acaso un alumno  que busca darle significación a su viaje personal, no buscara al maestro que lo guie para profundizar  más allá de su limitada percepción de las cosas, de la vida,  del karate y  de sí mismo? ¿QUE ALUMNOS SOIS….? ¿Los que sacian  su hambre con solo alimento chatarra, o  quienes buscan la experiencia indescriptible que yace como una ventana  hacia  el desarrollo de una  conciencia y percepción más profunda y enriquecedora,  que cautive su espíritu y colme la sed de su interior por el resto de su vida?


El karate  instruido por principiantes,  se deja  seducir  por solo la ejecución de un  golpe con altitud , giro,  veloz y poderoso, Si hasta   los padres solo les basta que sus hijos  luzcan su trajes y que lancen algunas técnicas imperfectas y sin actitud, creyendo  que solo está limitada experiencia deportiva generara o activara  aquellas cualidades  profundas  de la mente y del espíritu que tanto se le ha endosado a  la práctica de un arte marcial.

El karate como  el arte de la maestría ya no requiere de la fortaleza abrupta y la creencia soberbia  del más fuerte, se ha vuelto al camino de la paz interior y del entendimiento…. más riguroso, y  tenaz, más leal y sagrado… que busca por años la perfección de  aquel gesto donde la técnica y el cuerpo  logran  la inusual unión con la  conciencia y la intuición, CREANDO en ese instante,  aquella vibración  indescriptible, tan ajena al análisis científico  y tan cerca a la raíz del cosmos, que recorre sin pausa, desde el centro del cuerpo, a la nuca y luego al centro del todo.  



Esta vivencia inusual  gestada desde el dominio de las  inteligencias emocionales, espirituales  y corporales, se inicia  ineludiblemente por la práctica genuina en busca del entendimiento consiente. Es en  estos dominios que se gesta  una  nueva percepción de lo ilimitado que es nuestra biología instalada, quedando de manifiesto que los formatos educacionales y sus materias son incapaces de movilizar, quedando a la deriva el  potencial  creativo de cada individuo. Solo en la compañía de la maestría podremos generar hombres potenciados para CREAR y percibir de manera holística, un  viaje hacia lo sagrado de sí mismo. El  viaje que todo hombre, joven  y niño,debería una vez en su vida experimentar de manos de un maestro.

Escribe el maestro Zen TAISEN DESHIMARU :  “el comportamiento influencia la conciencia, a comportamiento justo, conciencia justa. Nuestra actitud influencia todo lo que nos rodea; nuestras palabras, nuestros gestos, nuestra manera de estar,  todo influye en lo que pasa a nuestro alrededor y en nosotros mismos… el comportamiento en el dojo reaparecerá en nuestra vida cotidiana.





 


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"El Camino Marcial comienza y termina con cortesía, por lo tanto, sea auténtica y genuinamente cortés en todo momento"...
The Budo Karate of Mas Oyama

OSSU!!